Sunday, 28 June 2009

Antes del sueño







Las palabras escaparon por la ventana por la que ahora me asomo.

El espacio se abre ante mí, aunque los ruidos se encojan y el alma tirite ante la imposibilidad de atrapar nada en este vacío negro y sucio de la noche.

El libro sobre la entrepierna, la copa de vino se mueve en el fino contorno de mis labios y deja escapar las gotas rápidamente en el fondo del laberinto de dudas internas.

Sollozo alterno, corriente contínua de barbaridades con cerrojo, llaves escogidas al azar de entre el amasijo de vidriosas ilusiones de edades varias y vicios cortos.

La silla es frágil, más vieja que el dueño, más ligera que los entresijos albergados por su jinete, cabalgando entre los balcones de la ciudad elegante y voluble. Calles sin asfalto, perros sin ladrido, comida sin plato.

El libro es eterno, el agujero del tiempo se centra en su interior y toda la sabiduría cae y reside en el torbellino de impaciencias vertidas con mesura y atención por el bohemio autor. El lector introduce su mente en ellas, cual cuchara de metal agitando el humeante líquido de tensión aguda y dolores crecientes.

La noche estival no es sino un ruido, frío y hábil que penetra en tus oídos y remueve tu conciencia a su antojo. El rítmo es variable, pero fértil en su humedad creativa, te mueve y te atrae como la marea en la última costa del remoto país dónde esperas reposar tu cabeza y recibir el descanso al fín.

El sueño, la palabra nunca recordada, el beso nocturno apenas sentido en la mejilla maquillada por el sabor del viento y el dolor interno de las noches sin día

2 comments:

  1. Me gusta mucho este prosa poetica; la imaginacion impresionante del autor que incita la imaginacion del lector...

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  2. Muchas gracias Dorota, me alegra que te guste. Saludos! :)

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