Wednesday, 24 February 2010

Sujeto Elidido



Sólo la había visto una vez. Sentada en algún lugar, sonriendo al horizonte poblado de montículos metálicos con ojos de cristal parpadeante sobre el vaivén de caos motriz de las calles de la ciudad antigua.

Tenía los labios húmedos, de haber pasado su tímida lengua por ellos y habérlos recogido en su sonrisa una vez más. Aquella vez había sido solamente para ellos dos, la mirada compartida durante unos instantes que a él entonces le parecieron eternamente luminosos y a ella probablemente no le hubiera importado repetir.

Sus uñas estaban pintadas, de violeta o un azul muy distinto al de su percepción del mismo. Los dedos habían acariciado el pelo que tejía un veloz manto entre los dos entre las ráfagas de un viento no bienvenido en aquel día. Eran dedos que él tantas veces soñó después que acariciaban los suyos y rozaban intimidades que para ellos él designó como habituales y gozosas muestras de complicidad largamente adquiridas.

Ella se marchó después, el aroma que nunca pudo olvidar se quedó con él y se introdujo en su cuerpo como el veneno de la fe en un converso, atrapándole en una espiral de ilusiones cada vez más lejanas de la realidad.

Los días siguientes a aquel instante fueron redundantes, para él todo lo demás en su vida sobraba. Se pasaba el tiempo buscando su cara en la poblada arquitectura facial del vulgo, lo femenino era escudriñado, ordeñado de su líquido existencial para devolverle las sensaciones que él creía eran fundamentales.

Visitó otros lugares, inundó sus sentidos con otros aromas, buscó otros dedos con los que ser tocado y acarició rostros que se desvanecían en su alma. Rozó su boca sobre labios que ya no podría humedecer con su amor porque poco a poco él mismo se iba deshaciendo.

Los ratos pasaron, las calles se hicieron cada vez más largas y los lugares que buscar cada vez más extraños. Los perfumes, las miradas y los roces se fueron mezclando progresivamente con el caos de la putrefacción de lo cotidiano. Se hizo amigo íntimo del escepticismo y se rodeó de pesimistas augurios y derrotismos abanderados de vanguardia.

Lo mundano le llevó al último lugar que no había visitado en mucho tiempo, su propio hogar. Tomó las llaves de su bolsillo y se dispuso a abrir la puerta de su propia intimidad. Cuando entró en su casa vió que no había nada, ningún mueble o efecto personal que lo relacionara con lo que él creía que le pertenecía. Todo era blanco y limpio, y no podría distinguir aroma ni texturas excepcionales. Olía igual que la propia ciudad, pero con un aspecto mucho más nítidamente opaco. Se sentó en el suelo, cerca del balcón y se deshizo de sus sueños para sumergirse en el pausado ritmo de vida de su propio Leteo. Nadó y se meció en el agua negra de su alma buscando el calor del fin de los dias sin término.

Cuando finalmente sacó su mente del líquido de Hades no le hubiera sorprendido encontrarse con el mismo Infierno de sus lamentaciones. En cambió sus ojos se encontraron con la mirada que tanto había anhelado contemplar, su cuerpo fue rozado por las manos que albergaban el poder de calentar aquel cadaver ya petrificado por el azote de las agujas del reloj. Sus labios fueron humedecidos por la lengua de una musa que por fín le había encontrado.

Muerto o vivo, él sabía que por fín todo tendría sentido. La abrazó y la volvió a soñar

Tuesday, 9 February 2010

Rootless Rebirth


Surrounded by the stillness of the a day that expects no night, I can only feel the melodies inside my frozen body, the microdermal cacophony inside my cells.

There is almost no change outside these caves. Sometimes a gentle kiss from the frost on my cheek, but it is another dead weight on my carcass.

I wish I were something real, something that could actually feel like a living creature. Memories walk even slightly more apathetic than they used to crawl. I can hardly think, sunk into the ice, driven away from any contact with reality.

On my knees, for the rain has become a part of me, forcing me to rest on my legs...my fists cracking a wound on the careless soil...and island resting over the support for my own self. Before I will finally drown.

Forgotten, I may have been born to live just a few days. My time a continuous blinking of the eyes towards a past that never existed and a future that will have more than one end.

Before the dark one comes to take me, I will have bled my own hopes over this whiteness, my thickness transpired through your cruel womb where you conceived me. Giving myself back to where I shouldn't have digged into, scorching my way back to another world. Warmer, I hope...meaningless no more.