Tuesday, 30 October 2012

Al otro lado de mí


Ayer me bajé del tren de pensamientos transgesores y de las grandes palabras que enaltecen los corazones. Descendí y olvidé a propósito todo mi equipaje bajo el asiento donde había pasado los últimos meses de mi vida. La comida y los recuerdos ya no me harían falta allá hacia donde me dirigía. Recogí mis emociones y las cubrí con papel de aluminio, para que pudieran ser consumidas por alguna otra persona que lo estimase oportuno. Mis sueños los oculté bajo la manta, al otro lado de su límite fronterizo con la almohada del lado izquierdo de la cama. Mi vida la dejé en su pecho, caliente y palpitante cerca de los latidos de mi amada.

Ahora me encuentro en el lugar donde ya no debo hablar sino escuchar. Escuchar para siempre y respirar el aire que me rodea y que me mece hacia sí mismo. El aire que deja de ser aire y se transforma en otra cosa que ya no se puede definir con las palabras que habitaban en mi boca, en el techo sobre mi lengua que ya no se revuelve con los impulsos de mi cerebro.

He llegado al final de la línea con un puñado de palabras que necesitaré en caso de que vuelva a este lugar. Con ellas podré describirte lo que ví al otro lado de ese horizonte de papel contínuo en el que yo hace tiempo ví que hay máculas, grietas e hinchazones por donde se vislumbran cosas que ni tú ni yo podemos comprender.

Introduzco mis dedos entre esas imperfecciones en el paraiso de emociones y sueños de todas las almas ilusas y veo que todo es líquido, viscoso y blancuzco. Denso como la niebla de invierno en las llanuras de mi tierra de origen, suave como el tacto de mi amada en el amanecer y puro como nuestras miradas un segundo después de abrir los ojos tras el impactante ruido de nuestras pasiones.

Me meto dentro por completo y me decido a nadar en medio de todo este elemento que me reconforta. Poco a poco me doy cuenta de que el manojo de palabras que todavía guardaba en el bolsillo salen de él y se quedan atrás, anclados en el fondo de este río sin orillas. Poco a poco la piel de mi pasado y el aroma de mi futuro se quedan pegados al líquido que me envuelve y el interior de este cuerpo se va deslizando más rápido sin las escamas y las cicatrices de mis reflexiones. Cada vez más rápido, cada vez más ligero con el transcurrir de los segundos que ya no puedo ni quiero medir. Aquí no hay ni horas en punto ni retrasos. No hay atascos ni desesperación. Sólo algo que por fín reconozco como yo y la ilusión de serlo para siempre.

Disuelto en el vacío del presente, lleno de todo y lleno de mí. Ella abre los ojos y me encuentra. Me bebe y me llena. La lleno y bebemos juntos del manantial sin fondo ni poso, eterno.

Friday, 26 October 2012

I know you are out there. I see you looking at me, checking on me from time to time and yet you keep your words inside you as if they were going to burn your tongue if you left them out of your mouth. Don´t worry, speak, write and reply. That´s what this is all about. Tell me what you think, if this inspires you and makes you return to this dark space even when I am not here. Be welcome, feel comfortable, pour some lines and share some of these moments with me before they expire. Be.

Wednesday, 24 October 2012

En aquel lugar entre ella y yo


Ella tenía esos ojos profundos que cumplían más de lo que prometían. Los labios carnosos, la sonrisa que mostraba que conocía a la perfección lo que yo quería hacer con su cuerpo. Sus manos habían desaparecido desde hacía más de un sólo tiempo bajo la mesa, lejos de las miradas del resto. Yo por mi parte había olvidado las mías en algún lugar bajo su ropa. Mis dedos corrían furtivos una carrera sin tiempo por la distancia de su tórrida piel. Y así, juntitos construíamos palabras con nuestros dedos, y movíamos los hilos que separaban nuestras almas y nos deleitábamos acercando nuestros deseos a nuestras lenguas.

Un rato más tarde, en su cama o en la mía, cruzamos el puente del espacio y del tiempo a través del movimiento ascendente de mi cuerpo dentro del suyo. Siempre me había fascinado como el placer se desprendía de su respiración y traspasaba los poros de su piel. Yo navegaba en cada contorno de su cuerpo e impulsaba mi inspiración al pasear por esas partes de su geografía que me hacían recobrar el norte de su orgasmo. El mío era un tren que estaba por llegar pero en el que la espera era tan bella como el propio viaje. Nos bajamos y subimos de aquellos trenes y gozamos en las estaciones de la vida que ella me ofrecía. Entre uva y uva me comí sus latidos al otro lado de sus pechos, y ella me entregó llaves de lugares a los que siempre volvimos a visitar.

La noche se volvió día pero pronto volvió con más regalos que abrimos con la ilusión del primer encuentro. En aquel lugar al otro lado de su mirada profunda y mi tacto curioso.

Thursday, 11 October 2012

Despertar al final de la función



Cerré los ojos y por fín me desperté.

El tiempo ha pasado y su medida se me ha escapado
entre esta vida y la otra,
el espacio tan vasto que dista
entre una idea y su esperada acción,
que finalmente no pudo alcanzar

Me encuentro aquí solo
entre todas estas formas humanas
ante una escena cerrada a la que todos miran
con ojos abiertos y cuerpos vaciados
de órganos con los que mirar, sentir y gozar

Aquí, en un rinconcito de este salón,
en esta butaca en la que me han sepultado
empiezo a ver, sentir e intuir,
que ahora por fín me he encontrado,

Tras el transcurrir de un segundo
por fín me he podido lanzar al siguiente
y con éste al fin he llenado un minuto
que me zambulló en la hora que llamaba,
sin cuartos ni medias
a la puerta de mi día de hoy

Entre todas estas horas, minutos y segundos
Me he empezado a preguntar que pasará,

Si no hay nada tras el telón,
si las voces al otro lado
sólo eran y serán
los vagos y mentirosos susurros del recuerdo

Si nadie me agarrará la muñeca
ni tirará de mí hacia el otro lado
si después de una sesión de toda una vida,
no hay final que recordar.

¿Y si la función se ha comido a sus actores,
y el guión se ha deshecho como ceniza,
tras el fuego del conocimiento?

Me preocupa que ocurrirá
si la bella banda sonora se tornará
en oscura, letárgica, toda una letanía,
sin sus diálogos ni nuestros cuchicheos,
sin sus taconazos y sin nuestras toses

Finalmente intento recordar
quién me recomendó el espectáculo,
quién pagó el billete y quien me convenció,
con quién viene a este teatro,
y por qué al fín me abandonó

Después de toda una vida sentado, pasivo y lejano,
me acerco al escenario desafiando mi propia levedad,
despacio me subo al primer plano y descubro la cortina,
y mis ojos me abren al otro lado del etéreo espacio

Ahora ya no me importa
si hay algo en escena, bajo ella o sobre ella
Ahora represento mi propia función
mi cuerpo es mi actor, mi boca es miguión
y mi alma aplaude fervientemente mi epitafio.

Mis pensamientos se han caído
como las hojas de este árbol
que espera a la nieve del descanso
bajo la fría losa del recuerdo

Los tuyos abrirán otras fuentes,
harán brotar otras ramas
y sus ideas serán bellas flores
en el perenne flujo del arte y la vida

Hasta que nos veamos en la próxima función,
aquella en la que también estés tú